MERCADONA

Hace un montón que no iba. Me pasé siete años de mi vida con uno cerca de casa y desde hace dos años todos me pillan a desmano y llevaba sin pisarlo ni se sabe… hasta el sábado.

Han abierto uno en la calle Serrano hace unos dos meses y por fin puedo decir “Tengo un Mercadona más o menos cerca de casa”.

Sábado, cinco de la tarde, un día soleado increíble, paseando por Madrid y de repente nos acordamos “¿ Y si nos acercamos a el Mercadona ese nuevo a ver si está muy lejos de casa?”

Sí, pensar en pasar tu día de ocio en un supermercado pudiendo estar chiquitenado por las calles es bastante bajonero, pero inspeccionar un Mercadona bien merece una visita de cortesía.

Entramos en el centro comercial donde se encuentra ubicada esa feria de los productos maravillosos y  una sonrisa de oreja a oreja se nos puso en la cara nada más pasar el umbral de las cajas.

-       “Dios mío… cuánto tiempo……….”

-       “Sí, huele a Mercadona, ¿te has dado cuenta?”

-       Mira……. El tomate frito Hacendado….jopé cuando era estudiante….macarrones de rancho…..

-       Mira….. Guacamole Mercadona…..

-       Ayyy ¿compramos un queso Entrepinares?

No íbamos a comprar nada solo a merodear por nuestro templo de devoción donde Hacendado es el profeta.

Al cabo de diez minutos más o menos de caminar lentamente por los pasillos admirando todo como si se tratase del tesoro de Alí Babá y estuviésemos en su cueva…

-       “ ¿Te has dado cuenta que parece que estamos como paseando por un museo?”

-       “Si,  estoy tocando los productos con la boca abierta, parecemos mongolitos.”

-       “A mi casi se me escapa una lagrimilla cogiendo la pizza Hacendado de mi adolescencia de resacas…”

Juraría que no dediqué tanto tiempo a observar el Guernica como el tiempo que le dediqué al pasillo de la cosmética. Había olvidado Deliplus ¡¿Cómo es posible?!……..

Me sentí como un zombie merodeando por tal exposición de joyas de la cesta de la compra.

Si cuando iba al cole hubiese existido este supermercado hubiese llevado el logotipo en la carpeta en vez de el poster de la Super Pop de Leonardo Dicaprio.

Si hubiese un hecatombe mundial, lo primero que haría sería llenar mi bunker de Hacendados.

Si tuviese que salvar a un gatito recién nacido a punto de caer por un precipicio o una tarrina de hummus de hacendado evidentemente gatitos hay demasiados, el hummus los viernes escasea.

Si mi dilema fuese mantener un edificio patrimonio histórico o tirarlo y construir un Mercadona del tamaño del Corte Inglés cero que ya sabéis mi respuesta.

Si únicamente quedase unos Kinder Buenos marca Hacendado y hubiese un niño llorando por ellos y estuviese en mi mano dárselo, sus berridos no cesarían.

Mercadona es felicidad y si saliese en las divinas escrituras seguramente sería pecado.

TARDES PARA ARREGLAR EL MUNDO

Así denomino yo a esta época que se avecina, que tan esperada era y que tantos momentos buenos nos va a dar.

 

El verano está asomando, anochece más tarde, respiras aire caliente, se oyen golondrinas, huele diferente, todo es de colores y la gente se multiplica (en la calle y en los nuevos bebés que se fabrican, echad cuentas a ver cuando os fabricaron a vosotros, a mi en septiembre un poco rezagados… por eso hago años en verano).

Madrid en verano mola un poco. Lo vengo viendo estos tres años en los que no he tenido vacaciones, cosa que no me hace especial ilusión.

En cuanto sales de trabajar (pronto o tarde, más de lo segundo que de lo primero) corres a la primera plaza que pillas o a la plaza a la que vas siempre o a buscar una terraza.(en Madrid conseguir terraza es más difícil que conseguir un León de Cannes. Algunos dirán “yo conseguí uno una vez”… sí yo también conseguí terraza una vez en Dos de Mayo… por eso elegí el suelo y una chino lata, porque pierdo minutos de mi vida con las terrazas, con el León aún no he desistido).

Rondar cualquier banco libre, cualquier baldosa calentita del sol de todo el día, un portal, o un parque… Cualquier sitio es bueno para juntarte con tus amigos un ratito todas las noches e intentar arreglar el mundo a la vez que te ríes o te quejas de cualquier cosa (el calor, tus jefes, algún@ que no ha sucumbido a tus encantos, tu sueldo que no da ni para pipas y que evidencia el por qué estás sentado en esa baldosa)

Unas latas en San Ildefonso,

 

 unas cañitas en la Esquinita,

 

tirar un vino en el café Mahón,

 

una calurosa cola en el Nasti

cenar cualquier cosa,

o lo que sea con tal de reír un poco y salir a la calle todo lo que la lluvia no nos ha dejado.

LA DOLORES TATTOO

Existen en la tierra casi antes de los dinosaurios. Desde los egipcios hasta los primeros marineros, pasando por la guerra mundial hasta nuestros días.

Siempre quise hacerme uno pero era importante decidir qué sería. Ponerse tinta en la piel considero que hay que premeditarlo bien.

Cuando me entró la perra hace 10 años me convencí a mi misma  de que cuando tomase la decisión sería algo que me gustase mucho y que significaría algo.

Hoy a mis 25 años por fin me dejé clavar una aguja para grabarme algo en la piel que me va a durar para toda la vida.

En la calle José Villena nº7 ( Madrid) un pequeño local que a simple vista no parece un estudio de tatuajes esconde detrás para mi, sin duda alguna, el mejor de Madrid.

La Dolores, el estudio de Elena, que se sale  y no precisamente de la línea que pinta. Se sale como persona, como ilustradora y tatuadora. Todos los tattoos que he visto de ella son de los más bonitos que he visto nunca, por eso la elegí a ella para colorear mi piel.

 Me acerqué un día con un amigo en un acto de valentía a encargar un dibujo para cada uno; ya había estado por el estudio merodeando acompañando a otros amigos a por sus tintas.

Elena de entrada es seria. Es una de las pocas chicas en este mundo que me imponen y eso me gustó desde el principio la primera vez que la vi.

Esta vez ya crucé un par de palabras con ella,  sintiéndome bastante moñas por pedirla un camafeo victoriano pero hecho a su estilo.

Por eso el gran día entre lo mucho que me impone ella ( y para nada es en el mal sentido, viniendo de mi persona todos los que me conocéis, sabéis que cuando me pasa esto es por todo lo contrario) y lo nerviosa que estaba creí que me iba a desmayar, que iba a estar muy tensa o que me iba a poner a llorar.

Evidentemente no fue así ni de lejos. Elena hace que con un par de bromitas te destenses y te rías. Además en cuanto la ves empezar a trabajar te relajas, es hipnótica pintando, es una artista.

Se me pasaron las cuatro horas como una merendola, buena música, muchos momentos de reír y de conocerla a ella un poco más.

Ha sido otro de los mejores días de mi vida, estoy contentísima con mi camafeo y orgullosa de lucir la aureola roja que pone detrás a todas sus obras como sello de identidad.

Os recomiendo visitarla si tenéis en mente dibujaros algo en la piel

MIRA EL PAJARITO

Hoy fui a hacerme el pasaporte. Sí, levantarse una hora antes de lo habitual para ir a la comisaría es lo más poco gratificante del mundo. Aún así como es para algo guay, para un viaje guay, con gente guay, con dos pelotas me levanté, me vestí y me dirigí a hacerme la foto de carnet, de la que ha surgido LA PEOR FOTO DE LA HISTORIA DE LAS FOTOS DE CARNET y yo soy su dueña y protagonista.

La relación entre la regente de la tienda de fotos y yo no empezó bien desde el momento en que llamé antes de ayer para preguntar si abrían a la vez que la comisaría para hacerme todo junto a la vez y olvidarme.

Fue la conversación mas tosca que he tenido nunca por teléfono, si por el auricular hubiese podido sacar su mano me hubiese metido un tortazo mi amiga “la fotógrafa” (por llamarla de alguna manera, ya que mi gato sería capaz de hacer una foto mejor sujetando el objetivo con el rabo, cuando digo rabo me refiero a la cola, porque es gata).

Nada más despeinarme a su antojo, la retratista del horror cogió la cámara con sus manos de topo y me hizo un disparo al alma. Brillos en la cara, palidez, horripilancia en general van a perdurar en mi pasaporte por los siglos de los siglos hasta que lo renueve. No os digo más que en comisaría casi me hacen un expediente por fea. No exagero, podéis preguntar a todos los que la han visto… comentarios del tipo:

“ Pareces Rusa tía…”

“Pareces más vieja…”

“Tú no eres tan tan tan fea…”

“Parece tu hermana mayor…”

“¡¿Eres tú de verdad!?”

Entre eso y que el policía/ funcionario (no me ha quedado muy claro, creo que estaban mezclados para despistar) cuando he puesto mal el dedo para la huella dactilar me ha soltado “A ver si es que no quieres poner la huella bien por algo…mmm” (levantando la ceja)… He estado por contestarle, que sí y que por eso he traído esa foto en la que no se me reconoce, para pegar el golpe de mi vida.

Evidentemente algunos os quedaréis con las ganas de ver la foto, porque no la enseñaré, pero pensad que es mejor para vuestras retinas. Los que la han visto saben que no exagero… :)

HAY UN ALBAÑIL EN MI BAÑO

Hoy me pasó algo raro a la vez de curioso. Yo soy la típica persona que me cuesta un poco levantarme de la cama, lo justo y aunque a veces me dan ganas de ducharme con el pijama puesto no me hago la remolona.

Como todos los días sonó el despertador, aunque yo ya llevaba despierta un rato por unos molestos sonidos de obra.

Había identificado que en la casa de al lado estaban picando la pared y ya estaban molestando a las nueve.

Fui al baño y  como ahora las paredes de las casas son de papel el sonido del martillo del obrero sonaba tan cercano que parecía que estaba dentro de mi baño.

Me entró una sensación desconcertante. No me atrevía a entrar a la ducha.

-¡Oyeeee que parece que el albañil esta dentro de la ducha!

-Sí, jaja…

-¡Que yo no me ducho ahí! ¿Y si se le va la mano con el mazo y se pasa de pared y hace un agujero aquí?¡¡¡¡y yo ahí con la esponja!!!!

-Jajaja ¡venga anda!

Después de merodear por la pared escuchando la cercanía de mi amigo obrero por fin me he decidido por entrar en la ducha.

Pensar que solo nos separaba una fina capa de teselas ha hecho que me revolviese en el plato de ducha. Daban ganas de decirle “Páseme el champú y fróteme la cabeza, que hoy estoy perezosa….”

Ahora…. ¿él sería consciente de que yo estaba ahí?

PARADA OBLIGATORIA

No soy fan precisamente de Starbucks y derivados. Me parece una descarada manera de timar a los clientes y podría dedicar un post entero quejándome sobre esa cutrefranquicia que tiene obnubilada a media España en su mayor porcentaje pijas del palo. Pero como no me apetece fastidiarme los dedos desgastando el teclado con palabras feas, hoy viene el día de elogios y palabras bonitas (no, no estoy enferma…) hacia algo.

Muchos de vosotros ya sé que lo conocéis y muy a mi pesar lo compartiré con los que no sois tan afortunados; ¿por qué a mi pesar? Porque estas joyas urbanas prefiero que no se masifiquen, pero cada vez que veo a alguien con sucedáneo de café por la calle siento pena así que:

Lo conozco hace medio invierno y todavía salgo de allí con la misma sonrisa del primer día. Habrá un montón de lugares que presuman de sabor y aroma, pero para mí sin duda, de mi barrio el sitio donde inyectarse el mejor chute de cafeína es TOMA CAFÉ.

Un pequeño local situado casi al final de la calle de La Palma donde tomarse un café recién levantado y de mal humor hace que te cambie toda la perspectiva. Es curioso como ese lugar y su manera de preparar esa solución cargada de energía hacen que te salga una sonrisa siempre.

Una puerta con un tirador de manillar de bici de piñón fijo ( o FIXED como dirían mis queridos hipsters de las Campagnolo y entusiastas del pedal) nos abre las puertas a un embriagador aroma y un cómodo rincón donde paladear café.

 

Entre sacos de grano, bicicletas, banquitos de madera y una pizarra traída desde los mismísimos años sesenta puedes decidirte por tu manera favorita de tomarlo.

Y si eres goloso en su mueble de 1940 de mármol y madera estilo “ mi abuela tenía uno igual en el recibidor de casa”, podrás elegir un delicioso dulce hecho por ellos reposado en un cuqui-platitos de porcelana floreada que a mi personalmente me encantan.

Todo este conjunto hacen de TOMA CAFÉ el rinconcito más cómodo donde reposar cinco minutos y soplar tu humeante taza.

Sus siempre majísimos propietarios o camareros no te dejarán irte  de allí sin dibujarte una original figurita en la espuma de tu taza, que arquea hacia arriba la comisura de tu boca.

Con lo poco que cuesta hacer las cosas bien, bonitas y de calidad estos chicos han dado en el clavo.

Calle de la Palma 49

I CLOUDY

Mac, toda una religión, de la que yo soy adepta y otros tantos millones de personas. No voy a entrar a hablar de lo mucho que molan sus diseños, de bla bla bla, os voy a contar la reflexión a la que llegué ayer y que me tiene preocupada.

Supongo que todos vosotros al igual que yo tenéis toda vuestra vida metida en un disco duro, de más o menos gigas, pero seguramente más de una vez os habréis sorprendido a vosotros mismos diciendo “si a este disco duro le pasa algo me muero” ( y a más de uno le habrá pasado lo de perder todos los datos, a mi por suerte no y por eso estoy dando unos toquecitos en la madera de la mesa).

Las tecnologías y las marcas ahora nos permiten disponer de almacenamiento en un ICloud o en el recién estrenado ayer almacenamiento de Google, Dropbox y derivados: CLOUD COMPUTING.

Guay, ya no necesito un disco duro que llevar a todas partes, que se joda con un golpe o que me estorbe en el escritorio, porque en Silicon Valley hay un disco duro para mi, que guarda todo en un limbo.

Es decir, tal y como me lo imagino yo, una nube con un caos de archivos que pertenecen a tu vida  te persigue por todas partes (sí, en el retrete también está contigo, porque cuando estás con el momento Iphone – WC, ¡que todos hacéis! No me vengáis con el yo no hago aguas mayores, jugando a apalabrados/angrybirds/drawsomething, ahí la nube también te acompaña).

Todos pensamos en nuestro disco duro invisible y flotante, pero hay otros tantos millones de personas con sus discos duros iguales que el tuyo; mi imaginación de niña de cuatro años visualiza que en Silicon Valley hay un disco duro gigante para todos nosotros tamaño rascacielos, un Western Digital desproporcionado….

¿ Y qué pasa, que ese no se estropea?

Las máquinas se rompen y las de Silicon Valley también. Llegará un día que haga PAF! y recibirás una llamada de alguien apellidado Smith (por ejemplo) dándote la buena noticia. ¿Qué pasará en ese momento?

Yo estoy buscando por internet la dirección de mi disco duro por si tuviese que ir a montar camorra, pero no hay datos de ese tipo…

Prefiero seguir con mi mentalidad de pueblo de disco duro en mi mano (salvo excepciones), que si se rompe lo habré roto yo. ¿A quién le partes la cara en el otro caso? En este tú te lo guisas, tú te lo comes…

 Además si el guarda de seguridad de todos esos archivos de todos nosotros un día se aburre y decide fisgar NUBES, “Veamos que guarda Cristina en su carpeta FOTOS QUE NO PUEDES VER”, “¿Qué habrá en esa carpeta de Lucía?”, “Voy a ver las vacaciones de Juan en la playa nudista”…no me fío un pelo…

A mi este tema me NUBLA el buen pensamiento hacia el CLOUD COMPUTING.

EL CHINO BLADE RUNNER, LA MADRE DE LOS CHINOS.

El Chino del Submundo, El chino Verdadero,  El chino de las Tríadas, El Chinodondecomenloschinos, el Chino Blade Runner… A cualquiera que le digas esas cuatro nomenclaturas inmediatamente te contestará “ ¡Ah sí, el chino del parking de Plaza España!”

Un diminuto local en los pasillos de salida de uno de los parkings más céntricos de Madrid, al lado de una tienda de alimentación china, seguramente propiedad de los primos de los del restaurante y de una agencia de viajes china, seguramente propiedad de sus cuñados. Un sitio con mucho carácter igual que sus gerentes , tres chinas con más mala leche que un ÑU.

Nada de rollitos, ni tres delicias, ni salsa agridulce,ni decoración de farolillo…cuatro mesas ocho sillas y una barra originaria de vete tú a saber qué bar del año “mariacastaña” del que únicamente queda el letrero de “cafetería”, donde en vez de comida oriental sirvieron boquerones en vinagre.

 

¿Reservar mesa? ¡qué va! A pesar de haber cola en la puerta, más corta que la del Nasti, el tiempo de espera es mínimo. Además para no perder tiempo las “mesoneras de la taquicardia” en la misma cola ya te ubican mentalmente en la mesa “ ¿Pala comel o pala lleval?”. Si te quedas en el establecimiento condición obligatoria tener elegido en la cola lo que vas a comer. Luego cuando te sienten, será poner tus posaderas en el taburete y la humeante comida “Rancho de chino” ya estará esperándote para que la deglutas a la velocidad de un pollo.

Si sabes chino podrás cantar al ritmo del karaoke televisado de que disponen. Si no, pues sigue comiendo.

 

El único chino donde verás comer a otros chinos ¿Por qué? No sé, será como ir a comer a casa de su madre, pero a mi me da más confianza ( o eso prefiero pensar).

Si para comer de chino hay que ser poco escrupuloso, aquí hay que multiplicar la voluntad. Es lo que tiene, y si no te va este rollo vete a VIPS ( que casi hay que tener los mismos ascos aunque parezca que no). Para amantes del “ Speed chinese embuching”, si no habéis estado nunca hay que verlo. Advertencia: yo hoy martes dos días después de haber decidido darme el gustazo, tengo resquicios aceitosos en el buche; pero es lo que hay, comida guarra y divertida que ahora por lo visto entre la horda de modernos se lleva no comer sano, porque tengo entendido que está en el top ten de sus cutre sitios curiosos favoritos. Los reyes de la buena comida cerda sin duda y artistas de lo peculiar.

LA MEJOR PATINADORA DE LOS BORDERLINES DEL ROLLER SKATE

Alguien con todo el amor del mundo me ha regalado unos patines de cuatro ruedas para que vaya al parque ahora que hace sol.

Llegar con los requetenuevos patines a casa, te los pones y piensas “ Esto no puede ser tan difícil, de pequeña tuve unos Fisher Price infumables, unos de cuatro ruedas blancos y rojos y unos Roces Roma 98 de línea cuando no era tan pequeña… Y era (o yo me creía) la reina de la pista.”

Atas los lazos del invento milenario y me miro en el espejo esperando encontrarme una roller – camarera sobre patines super sexy… Pero no. Soy yo, sí, pero intentando conseguir el equilibrio que parece que he perdido estos 20 años.

Sí, con los años pierdes toda habilidad psicomotriz de tu cuerpo, de tal manera que os juro que casi me abro la crisma por casa.

No pasa nada, yo no soy de esas que se rinden, yo en su día no sabía tirarme con los roller skate de línea por las escaleras y sin embargó me tiré sin pensarlo, varias veces…. Hasta que me rompí la mano hace 12 años… Entonces recordé por qué había dejado de patinar…

No pasa nada, aún así ayer fui a Madrid Río, el paraíso dominguero de familias enteras con ansias de hacer deporte los días que Lorenzo nos sonríe un poco.

Un calor de espanto, millones de bicicletas, perros, niños, abuelos, gente sana, deportista, habilidosa con cualquier artefacto. En lo que a mí me acontecía había millones de patinadores de todas las edades dominando los rodamientos a la perfección y yo parada en medio intentando mantener el equilibrio mientras hacía ridículos aspamientos con las manos y el Calderón aclamaba ¿Un gol o la ostia que estaba a punto de meterme?. ¿ Dónde estaba mi equilibrio? Se lo habían llevado las hamburguesas que me he comido todo este tiempo, la mala vida, el no hacer una pizca de deporte desde ni me acuerdo cuando.

Tranquilos, una vez encontramos un espacio libre de personas donde yo no fuese un peligro en potencia, empecé a deslizarme encorvada como POZÍ, por el miedo a no caerme. Con ayuda, un poco de ánimo externo y palabras relajantes ” ¡Lo estás haciendo muy bien venga!” (¡mentira cochina, todos me miraban con cara de espanto!) conseguí destensarme del todo y empezar a patinar como una persona normal…bueno, como una niña de 3 años.

Encontré una zona donde había más gente “disable” del patín aprendiendo a moverse. De los borderlines del roller skate yo era la que mejor lo hacía, asi que se me subió instantáneamente “el pavo”…

Así por fin y después de cuatro horas ya parecía hasta normal sobre mis nuevos patines molones. ¿Dónde están ahora? En la lista de mis regalos favoritos, ocupando el primer puesto, el puesto de el mejor regalo de mi vida.

LA “LISTILLA” DE LA COMPRA.

Señoras y Señores que leéis este blog, tengo una cosa muy grave que contarles:

Este febrero de 2012 no llego a fin de mes. Demasiados gastos ociosos han hecho que al mirar hoy mi triste cuenta bancaria me haya dado cuenta haciendo cálculos matemáticos (cosa que no se me da especialmente bien) que o me organizo de aquí a que acaben los 5 días de mes que restan o me voy a comer a la beneficencia.

Así que por enésima vez en mi vida hay que hacer la compra al dedillo y yo he decidido ir a Carrefour luego con 20 euros y comprar 20 ítems de sus productos con la pegatina de 1 euro. No pienso salirme de ese baremo, ni un céntimo más ni un céntimo menos. ¿Subsistiré una semana con 20 cosas? ¿y Si únicamente hay productos que no sirven para subsistir? Por ejemplo, si me encuentro con que todo lo hay a un euro son productos de cosmética y friegasuelos no ve posible alimentarme de potaje de limpiabaños al aroma de espuma de afeitar. Confío en que haya un poco de todo, porque según su publicidad pone que tienen una amplia selección de productos a ese precio. Veremos qué pasa…

ARCRISIS 2012

El sábado pasado estuve merodeando por ARCO 2012. Pese a que mi economía no me permite gastarme el precio de la entrada la hubiese pagado, pero el tener amigos hasta en el infierno hace que fuese a mis manos una invitación de rebote. (Gracias =]). Era mi primera vez en esa exposición, por lo que no tenía en mente realmente lo que iba a encontrarme. Expectativas de buscar inspiración, ver cosas bonitas supongo y conocer qué se cuece en el arte contemporáneo actual.

Una gran cita que no hay que perderse, supongo… Me dio la sensación de poco género y poca gente, pero es una realidad que la crisis ha hecho que un montón de personas se haya echado para atrás a la hora de asistir. ¿Arte de calidad? Sí, vuelvo a decir que supongo, porque no creo que esté capacitada para opinar lo que es bueno o no, únicamente puedo opinar de lo que me gustó y lo que no, porque no me dedico a ese arte, me dedico a observarlo.  ¿Cosas que me gustaron? Algunas, las menos haciendo compendio total , quizá porque no lo entiendo, o porque directamente ese no es el tipo de arte que yo busco, pertenezco a esa gran mayoría de la población que pasa por delante de obras y no las dedica la más mínima atención si al primer vistazo no me ha transmitido nada.

Espacios en los que pasé mucho tiempo observando y pensando, que me hicieron pensar después y espacios a los que no dediqué ni un nanosegundo. Así es el arte, para que cada uno lo comprenda a su manera. Quizá eché de menos alguien que me lo explicara, porque cuando el arte te lo explican, todo lo vemos de otra manera.

Una obra inspirada en la crisis pero cuya intención adquisitiva no ha mermado con tan peligroso tema. Artistas valientes que quieren transmitir el momento en el que nos encontramos. Obras dignas de ser compradas, pero otras muchas dignas de ser quemadas. Aun así aprecio bastante la concordancia entre estos dos tipos de arte dentro de un recinto.

Ya sabéis que soy un perro ladrador poco mordedor y siempre tengo algo bueno que decir de las cosas. ARCO es un lugar para salir cargado de ideas e impresiones, las cosas que te hacen pensar en realidad son buenas, cabrearte por no entender una pieza te hace poner más interés en las materias. Sacar algo en claro y disfrutar de la artística velada es lo importante. Me llevé 6 botellas de Heineken Rosas horterísimas personalizadas y gratis, presenciar una bronca de los seguratas  a gente con buena pinta por robar una pieza, el verdadero arte humano que había en el retrete (eso sí que eran verdaderas obras de arte) y muchas muchas risas criticando el nuevo coche eléctrico de Renault.

SE DICE PEPA Y NO PEPAS

 

No tengo datos sobre cuándo se puso de moda ir a comer después de una larga noche de fiesta. En Madrid, como en el resto de ciudades habidas y por haber hay un sin fin de habituales comedores de borrachuzos con ganas de mañaneo “gastroachispado”. Todos tenemos nuestros MUST a los que nos encanta ir, de mis favoritos “El Iberia”: la meca de los taxistas por excelencia. Allá donde desayune un trabajador, allá donde se desayuna de primera. Una barra abierta 24 h para los ociosos parroquianos de los aledaños  de la glorieta de San Bernardo. Lo mismo te puedes pedir un filete, que unos huevos fritos o bien un Whisky Cola si el cuerpo te sigue pidiendo jaleo. Ambientazo de taxistas, trabajadores, jóvenes trasnochados y madrugadores de misa de domingo.

 

Apagar hambre y sed antes de dormir la mona siempre es posible, haciendo recuerdos de mañanas de gloria en esta ciudad. Yo este fin de semana recordé otro de los after culinarios de Madrid al que no iba desde que vivía mi época de estudiante hará ya unos 3 años: LADY PEPA.

 

Portero  para decidir si te deja entrar, bajas a una gruta donde unos acogedores manteles de cuadros rojos y blancos te invitan a sentarte y ver qué te espera. Suena un chotis, “Cuando vengas a Madrid chulapa mía….”, o una canción de los Rolling improvisada por algún valiente cliente ,una luz tenue que abotarga. Un restaurante clandestino para borrachos hambrientos, del que solo recordarás flashazos.

El único garito de Madrid que te permite deglutir unos espaguetis a las 6 de la mañana. ¿Están buenos? Nadie sabrá responderte a esa pregunta, porque nadie está en plenitud de sus sentidos para recordar si están buenos o malos. Únicamente recuerdas que los comiste rapidísimo porque morías de hambre, y el lunes al mirar el saldo de tu cuenta recuerdas que también son muy caros. Pero no tiene precio ese maravilloso lugar. Un after que no te pueden contar, un after para ir en persona y vivir el empacho de sus espaguetis, un placer extraño por infrecuente: la mejor trattoria clandestina de Madrid.

EL BOTE MALDITO….O EL MALDITO BOTE

El extraño caso del bote familiar de chicles, no es tan extraño. Es maravillosa la onda expansiva que genera un comportamiento zombie cuando alguien destapa un bote de chicles.

Se oye “¿Alguien quiere un chicle?” y un montón de cabezas, hasta las que odian comer chicle y las que odian al dueño se acercan a la víctima que pasa de tener 70 chicles a 30.

-       Coge

-       ¿ De qué son?

-       De menta extrafuerte

-       No me gusta

-       Okey

-       Bueno dame uno… venga

¡Váyase a la mierda! Si no te gusta y no te apetece ¿ para qué lo quieres?

El mascar por mascar, el chicle porque sí, el chicle “no me apetece pero lo cojo por joder”, el chicle lo masco un minuto y lo tiro, el chicle gratis. Es vergonzoso.

Un montón de personas desfilando a por su goma de mascar gratuita como si se tratase de la primera comunión.

¡Cómprate un paquete!

El caso es que la víctima siempre es la misma. Todo el mundo sabe quién es la ovejita que tiene chicles en el cajón y cuando parece que todo ha acabado, y el bote de chicles está en el cajón sano y salvo, viene un merodeador preguntando “¿Alguien tiene un chicle?”. No mira directamente a la víctima, pero sabe que están en su cajón. Se pone a dar pena hasta que finalmente la ovejita le da una grajea…..

La gente es una psicópata.

Esas cosas que pasan de vez en cuando, dejas el teléfono en silencio y recibes la llamada o mensaje más importante de tu vida. Y a la mañana siguiente lo ves, wassap a las 05:50 a.m.: Hasta Mr. Cobain hace llamadas del ahorro.

Esas cosas que pasan de vez en cuando, dejas el teléfono en silencio y recibes la llamada o mensaje más importante de tu vida. Y a la mañana siguiente lo ves, wassap a las 05:50 a.m.: Hasta Mr. Cobain hace llamadas del ahorro.